LOS ZAGALES DEL PADRE VILCHEZ CON EL TEMA: "OSADIA"
sábado, 19 de marzo de 2011
"Mamaota" recibió cristiana sepultura al ritmo de su amada gaita
"Mamaota": se nos fue la memoria histórica de la gaita
sábado, 12 de marzo de 2011
SE MARCHO "MAMAOTA"

Por esas cosas del destino, la última vez que escribí en mi blog fué el 27 de noviembre del pasado año, cumpleaños de Don Humberto ese día le hice un especial en mi programa y lo llame para felicitarlo y sacarlo al aire, cosa que me fue imposible debido a que no se sentía muy bien, posteriormente en conversación con él, me decía que como le gustaría volver a grabar su tema: "Vieja Bellavista" y comenzó a rondar en mi cabeza la idea de hacer un disco homenaje a tan insigne gaitero con todos sus éxitos, le expuse la idea a Nectario Sánchez del Quinto Criollo y le pareció interesante la propuesta, empecé a trabajar en ello y el tiempo, el inexorable tiempo, no me dio la oportunidad de concretar esa idea.
Hoy ya Don Humberto "Mamaota" no esta mas entre nosostros, atrás quedaran las tertulias y en el recuerdo sus consejos y recomendaciones para la producción de mi programa Añoranza Gaitera, que por cierto es el único que tiene una sección dedicada a Mamaota y que la seguirá teniendo mientras Dios nos de vida y salud. Seguiremos escuchando sus temas y a lo mejor muchos le rendirán homenajes pero mas allá del Mamaota interprete y ejecutante del cuatro esta el ser humano que dedico buena parte de su existencia en crear el Museo de la Gaita y a coleccionar todo aquello que de una manera u otra guardara relación con su gran pasión: La Gaita Zuliana genero al que amo como solo se puede amar una vez y a al que entrego los mejores años de su vida como interprete, ejecutante del cuatro, compositor, arreglista, locutor, productor y cronista. Para la posteridad sus temas con Rincón Morales, El Numero Uno,Guaco,Mamaota y su Familia Gaitera y Los Mismos de Ayer. Solo espero que las nuevas generaciones sepan valorar el gran legado que Mamaota nos dejo:El amor por nuestra gaita.
PAPA VIEJO: con ALEGRÍA NAVIDEÑA queremos recordarte, de repente paseando por tu VIEJA BELLAVISTA o como un turista en el AUYANTEPUI elevando una PLEGARIA CUBANA por nuestra GENUINA TRADICIÓN... POR ESO GAITA queremos una PARRANDA NUEVA y una FIESTA A LO RINCÓN MORALES con el GRAN HUMBERTO "MAMAOTA" RODRIGUEZ.... Hasta luego mi apreciado amigo, que la Chinita te acoja en su seno...
sábado, 27 de noviembre de 2010
FELIZ CUMPLEAÑOS "MAMAOTA"
viernes, 26 de noviembre de 2010
LOS COMPADRES DEL EXITO, 50 AÑOS DE TRADICIÓN


Uno de los más renombrados conjuntos gaiteros del Zulia es el de “Los Compadres del Éxito”. Fue fundado en el año 1965 en la Costa Oriental del Lago de Maracaibo específicamente en Lagunillas a partir de la agrupación creada por Pedro Sánchez Massirrubi con empleados de la floreciente empresa petrolera Shell Oil Company, la cual se presentaba en los diversos eventos que esta realizaba en zonas aledañas para la distracción y entretenimiento de sus propios trabajadores. Se llamaron en 1964 “Coral Shell”. Para promover su difusión y promoción, Massirrubí conversó con otro de los músicos y compositores más reconocidos de Venezuela encargado de sus arreglos polifónicos, Rafael Rincón González. De ese esfuerzo mancomunado nace la primera producción de este importante conjunto ya con su nombre: “Los Compadres del Éxito” al cual el propio Rincón González logró incorporar a sus alumnos Deyanira Emmanuel y Enrique Gotera.
Primera grabación de los Compadres
en los estudios de Fonográfica del Zulia
Tras esta primera grabación hecha en 1965, las críticas no se hicieron esperar. Estas argumentaban que con la inclusión del instrumento “Cembalette” (especie de órgano con sistema de tubos eléctricos) fabricado en Alemania y traído a estas tierras desde España se deformaba la gaita, mientras otros alegaban que el conjunto tenía un demarcado ventajismo respecto a los demás de su género, tras agregar este instrumento. Se recuerda que el instrumento tenía una tapa que generalmente se abría para que el aire de algún ventilador, refrescara su caluroso sistema y aparte, librara a su intérprete del calor agobiante que este generaba. Otros en sus opiniones más fatalistas y despectivas, afirmaban que este tipo de musicalización y nueva modalidad instrumental, asesinaban con toda crueldad a nuestra gaita autóctona. Lo cierto fue que el público general asimiló sin mayores contratiempos su propuesta y los hizo perdurar en el tiempo.
Diez obras están grabadas en este disco, 8 gaitas y 2 aguinaldos. Diez temas que tributan y aportan a las fiestas navideñas en tierra zuliana, por cuanto el espíritu cristiano debe a los días en que se conmemora el nacimiento de Jesús una forma de celebración a través de la gaita, género que recoge del paisaje, del decir, del sentir e ingenio de este pueblo. La batería instrumental comprendía tres cuatros, dos tamboras, dos charrascas, dos pares de maracas y un “cembalette”.
Uno de sus primeros triunfos fue haber sido ganadores del Primer Concurso de Gaitas patrocinado por la Compañía Shell celebrado en el año 1964. En esa oportunidad compitieron con agrupaciones gaiteras de Maracaibo, Puerto Miranda, La Concepción y Lagunillas. Posteriormente, participan en el Concurso de gaitas de Radio Popular con agrupaciones de todo el estado Zulia y el estado Trujillo. Para entonces habían sido dos intervenciones y dos triunfos bien merecidos. Los primeros integrantes del conjunto “Compadres del Éxito” fueron: Deyanira Emmanuel, Enrique Gotera, Luis Ludovic, Guillermo Rincón, Antonio Chirinos, Antonio Colina, Luis Ruiz, Senen Silva, Pedro Sánchez, arlos Cordero, Antonio Montilla, Antonio Tapia, Jairo Torrent y Luis Pirela. Gaitas existosísimas fueron grabadas en su primera grabación: “Aquí está la Gaita”, “El Gaitero”, “José el platanero”, “A gozar la gaita”, “El gran Mahon” todas de Rafael Rincón González, “”Tilín, tilín”, “Los patinadores”, “Aguinaldo de Navidad”, “A Rafael Rincón González”, todas estas pertenecientes a la pluma compositora de Enrique Gotera.
Su segundo disco lo graban en el año 1966 y es de mucho contenido pues lleva mensajes a todo el público venezolano a propósito también de la celebración del Cuatricentenario de la fundación de la ciudad de Caracas. También contiene una ofrenda lírica y musical a la Patrona del estado Zulia: Virgen de Chiquinquirá año en el cual también se celebró la primera “Feria Internacional de La Chinita”. Diez composiciones comprendían el repertorio de esta producción casi todas de Rafael Rincón González: “Caracas”, “Gaita Contradanza”, “La Feria”, “Con esta, mi gaita”, “Mi Gaitón”, “Pascuas maracuchas” (Aguinaldo), “Quiero cantar” y “Vamos a gozar”. De Pedro Sánchez contiene: “Gaita sabrosa”, mientras que de A. Maynard está incluida: “Guíame señor” en ritmo de aguinaldo. Ese año, dada su originalidad ganan el “Mara de oro” y el “Disco de Oro”, galardones que representan la consagración para los artistas gaiteros.
El “Cembalet” u organeta eléctrica con un sonido muy parecido al del clavecín lo interpretaba el Doctor Guillermo Rincón González, hermano de Rafael. Lo que hizo que este instrumento sentara un precedente armónico dentro de la gaita no fue solo su sonido, sino la cadencia interpretativa del propio doctor Rincón. Emulaba con esa cadencia, la ejecución particularísima de la guitarra de Armando Molero y la manera de cantar del insigne de Jesús Reyes “Reyito” o el cuatro del propio Moisés Martínez. Las llamadas de los versos, el acompañamiento certero en el estribillo y el respeto de las pausas, silencios o paradas le confería al conjunto “Compadres del Éxito”, un color único mediante la presencia del novedoso instrumento.
En 1967 grabaron su tercer LP que incluye 11 piezas. La pluma creadora de Jesús Bravo González hacía su primera aparición en el ámbito gaitero como compositor y cantante. Se pronosticaba su gran figuración dentro de la lírica gaitera zuliana en el futuro y así fue. Es en esta producción que los “Compadres del Éxito” logran consolidar su estilo, ganándose el respeto general de los integrantes de la comunidad gaitera. Para este año se integra a sus filas el panameño Luis Ruiz, quien vivía en el Barrio Saladillo y que enamorado de la gaita y formado académicamente dentro de la música decide interpretar la tambora con gran magistralidad. Ese año los solistas fueron Deyanira Emmanuel, Alba Iriarte, Carlos Cordero y Jesús Bravo González.
El contenido de este LP grabado por el sello Roxie recoge las obras: “Las campanitas no sonarán”, “Sabor Gaitero”, “Goza mi gaita, gózala”, “La sensacional”, “El parrandón”, todas de Rafael Rincón González; “Gaita internacional”, “A cantar la gaita”, “Alegría zuliana”, “El Gaitón” todas de Jesús Bravo González; “A Maracaibo” de Pedro Sánchez, “Las gaitas de Rincón” de Rafael Sánchez y Jesús Bravo González. En 1968 graban su cuarto álbum, manteniendo su línea innovadora y con la inclusión de otra cantante solista, Zinnia Pérez. Estaban impresos en el acetato, temas como: “Ziruma”, “La parrandera”, “Gaita Zuliana”, “Lago Zuliano”, “Plátano zuliano”. Vale señalar que Rafael Rincón González que tras dirigir a “Los Compadres Éxito” también guió el trabajo de los conjuntos “Saladillo” y “Los Picapiedras”. Su quinto album lo hicieron en 1969 auspiciado por la empresa que convertiría en el futuro en el Complejo Petroqúmico del Tablazo, el Instituto Venezolano de Petroquímica (IVP). Este disco recoge de forma antológica la herencia gaitera de Rafael Rincón González como un homenaje a su ya exitosa trayectoria. Algunas de sus piezas: “El Tablazo”, “Tilín, tilín”, “Ziruma”, “A gozar la gaita”, “José el Platanero”, “La Feria”, “Mi gaitón”, “Pascuas maracuchas”, “Las campanitas no sonarán” y “No se, no se”.
Triunfos constantes acompañaban la carrera de “Los Compadres del Éxito”. En 1970 grabaron su quinto disco, dentro del cual figuran las composiciones: “Reclamo”, “Gaitón No. 1”, “Zona petrolera”, “Llegó la feria”, “Pa’ la luna”, “Golpe navideño”, “Suenan las campanas”, “Biafra”, “Por la paz”, “Gaita contradanza”, “Mensaje a Panamá”, “Gaita pa´ Oroño”. Su actividad artística no paraba y el apoyo del público siguió consecutivamente bien entrados los años ochenta. Cuando muere el doctor Guillermo Rincón González el conjunto “Los Compadres del Éxito” sufre una gran pérdida y sus integrantes padecen un desánimo al tiempo que deciden paralizar sus labores en señal de duelo.
No fue sino hasta 1985 cuando reaparecen los “Compadres del Éxito” con un repertorio que había sido creado en los tiempos de ausencia. Regresaron preservando su estilo inicial, muy parecido al del conjunto “Barrio Obrero”. El “cembalet” que anteriormente interpretaba el Doctor Guillermo Rincón González fue asumido por el también vocalista Hendrick Enmanuels, hermano Deyanira. Grabaron los temas: “Viejo Malecón”, “Barrios Gaiteros”, “Fraílda y Sarita”, “Mi gaita zuliana”, “Mis viejas contradanzas”, “Carne…que va”, “El hada”, “El pregón”, “Lía Rosa bienvenida” y “Tradiciones”. Para 1985, sus integrantes eran: Deyanira y Hendrick Enmanuels, Lía Rosa Colina, Irma Arcaya, Adelso Orozco, Jesús Riquezas, Carlos Cordero, Iván Arrieta, Héctor Romero, Douglas Ferrer, Jorge Aparicio, Alberto Felce,Castor Fuentes, Manuel Guerrero, Pedro Guerrero, Pedro y Melvin Sánchez, Alexis Estrada y Edgar Parra. En el año 1986 fueron declarados “Hijos Ilustres de Lagunillas” y Patrimonio Musical del Municipio Valmore Rodríguez.
Hasta el año 1989 discurrieron tranquilamente todas sus temporadas con sus respectivas grabaciones. No obstante, este año William Nava, director del sello disquero W. Records le notificó a “Los Compadres del Éxito” que no iban a grabar con ellos. Esta noticia fue sorpresivamente negativa y tuvieron que ensayar apresuradamente hasta lograr un producto que se percibe claramente que no había madurado. El sonido original del “Cembalet” fue sustituído por un piano eléctrico que fue interpretado por Jesús Bravo González. De esta forma su particular sonido de los años anteriores desaparecía abruptamente junto con su propio estilo. El público casi no podía diferenciarlos de los conjuntos contemporáneos. Lamentablemente las gaitas tenían buenos mensajes y contenido, pero los discos apenas llegaron a finales del mes de noviembre.
Sin embargo, este hecho no mermó sus ganas de seguir haciendo gaitas y consolidarse nuevamente como una referencia obligada para revisar la historia de la gaita zuliana. Sus integrantes han sido y son figuras de renombre y muy apreciados no solo en el Zulia, sino en toda Venezuela. En el año 2001 vuelven a sufrir otra irreparable pérdida. Uno de sus más fervientes integrantes se despedía del mundo terrenal: Jesús Bravo González. Nos dejó su voz, sus canciones y su don de gente. Este hecho sirvió para motivarlos más y dedicarle la producción de ese año a este gran cantante y compositor zuliano. “Los Compadres del Éxito” permanecen sólidos en estos tiempos y no desfallecen en su labor creadora e interpretativa. Amoldándose a las exigencias tecnológicas de la contemporaneidad han sabido mantener el estilo esencial que los dio a conocer.
Primera grabación de los Compadres
en los estudios de Fonográfica del Zulia
Tras esta primera grabación hecha en 1965, las críticas no se hicieron esperar. Estas argumentaban que con la inclusión del instrumento “Cembalette” (especie de órgano con sistema de tubos eléctricos) fabricado en Alemania y traído a estas tierras desde España se deformaba la gaita, mientras otros alegaban que el conjunto tenía un demarcado ventajismo respecto a los demás de su género, tras agregar este instrumento. Se recuerda que el instrumento tenía una tapa que generalmente se abría para que el aire de algún ventilador, refrescara su caluroso sistema y aparte, librara a su intérprete del calor agobiante que este generaba. Otros en sus opiniones más fatalistas y despectivas, afirmaban que este tipo de musicalización y nueva modalidad instrumental, asesinaban con toda crueldad a nuestra gaita autóctona. Lo cierto fue que el público general asimiló sin mayores contratiempos su propuesta y los hizo perdurar en el tiempo.
Diez obras están grabadas en este disco, 8 gaitas y 2 aguinaldos. Diez temas que tributan y aportan a las fiestas navideñas en tierra zuliana, por cuanto el espíritu cristiano debe a los días en que se conmemora el nacimiento de Jesús una forma de celebración a través de la gaita, género que recoge del paisaje, del decir, del sentir e ingenio de este pueblo. La batería instrumental comprendía tres cuatros, dos tamboras, dos charrascas, dos pares de maracas y un “cembalette”.
Uno de sus primeros triunfos fue haber sido ganadores del Primer Concurso de Gaitas patrocinado por la Compañía Shell celebrado en el año 1964. En esa oportunidad compitieron con agrupaciones gaiteras de Maracaibo, Puerto Miranda, La Concepción y Lagunillas. Posteriormente, participan en el Concurso de gaitas de Radio Popular con agrupaciones de todo el estado Zulia y el estado Trujillo. Para entonces habían sido dos intervenciones y dos triunfos bien merecidos. Los primeros integrantes del conjunto “Compadres del Éxito” fueron: Deyanira Emmanuel, Enrique Gotera, Luis Ludovic, Guillermo Rincón, Antonio Chirinos, Antonio Colina, Luis Ruiz, Senen Silva, Pedro Sánchez, arlos Cordero, Antonio Montilla, Antonio Tapia, Jairo Torrent y Luis Pirela. Gaitas existosísimas fueron grabadas en su primera grabación: “Aquí está la Gaita”, “El Gaitero”, “José el platanero”, “A gozar la gaita”, “El gran Mahon” todas de Rafael Rincón González, “”Tilín, tilín”, “Los patinadores”, “Aguinaldo de Navidad”, “A Rafael Rincón González”, todas estas pertenecientes a la pluma compositora de Enrique Gotera.
Su segundo disco lo graban en el año 1966 y es de mucho contenido pues lleva mensajes a todo el público venezolano a propósito también de la celebración del Cuatricentenario de la fundación de la ciudad de Caracas. También contiene una ofrenda lírica y musical a la Patrona del estado Zulia: Virgen de Chiquinquirá año en el cual también se celebró la primera “Feria Internacional de La Chinita”. Diez composiciones comprendían el repertorio de esta producción casi todas de Rafael Rincón González: “Caracas”, “Gaita Contradanza”, “La Feria”, “Con esta, mi gaita”, “Mi Gaitón”, “Pascuas maracuchas” (Aguinaldo), “Quiero cantar” y “Vamos a gozar”. De Pedro Sánchez contiene: “Gaita sabrosa”, mientras que de A. Maynard está incluida: “Guíame señor” en ritmo de aguinaldo. Ese año, dada su originalidad ganan el “Mara de oro” y el “Disco de Oro”, galardones que representan la consagración para los artistas gaiteros.
El “Cembalet” u organeta eléctrica con un sonido muy parecido al del clavecín lo interpretaba el Doctor Guillermo Rincón González, hermano de Rafael. Lo que hizo que este instrumento sentara un precedente armónico dentro de la gaita no fue solo su sonido, sino la cadencia interpretativa del propio doctor Rincón. Emulaba con esa cadencia, la ejecución particularísima de la guitarra de Armando Molero y la manera de cantar del insigne de Jesús Reyes “Reyito” o el cuatro del propio Moisés Martínez. Las llamadas de los versos, el acompañamiento certero en el estribillo y el respeto de las pausas, silencios o paradas le confería al conjunto “Compadres del Éxito”, un color único mediante la presencia del novedoso instrumento.
En 1967 grabaron su tercer LP que incluye 11 piezas. La pluma creadora de Jesús Bravo González hacía su primera aparición en el ámbito gaitero como compositor y cantante. Se pronosticaba su gran figuración dentro de la lírica gaitera zuliana en el futuro y así fue. Es en esta producción que los “Compadres del Éxito” logran consolidar su estilo, ganándose el respeto general de los integrantes de la comunidad gaitera. Para este año se integra a sus filas el panameño Luis Ruiz, quien vivía en el Barrio Saladillo y que enamorado de la gaita y formado académicamente dentro de la música decide interpretar la tambora con gran magistralidad. Ese año los solistas fueron Deyanira Emmanuel, Alba Iriarte, Carlos Cordero y Jesús Bravo González.
El contenido de este LP grabado por el sello Roxie recoge las obras: “Las campanitas no sonarán”, “Sabor Gaitero”, “Goza mi gaita, gózala”, “La sensacional”, “El parrandón”, todas de Rafael Rincón González; “Gaita internacional”, “A cantar la gaita”, “Alegría zuliana”, “El Gaitón” todas de Jesús Bravo González; “A Maracaibo” de Pedro Sánchez, “Las gaitas de Rincón” de Rafael Sánchez y Jesús Bravo González. En 1968 graban su cuarto álbum, manteniendo su línea innovadora y con la inclusión de otra cantante solista, Zinnia Pérez. Estaban impresos en el acetato, temas como: “Ziruma”, “La parrandera”, “Gaita Zuliana”, “Lago Zuliano”, “Plátano zuliano”. Vale señalar que Rafael Rincón González que tras dirigir a “Los Compadres Éxito” también guió el trabajo de los conjuntos “Saladillo” y “Los Picapiedras”. Su quinto album lo hicieron en 1969 auspiciado por la empresa que convertiría en el futuro en el Complejo Petroqúmico del Tablazo, el Instituto Venezolano de Petroquímica (IVP). Este disco recoge de forma antológica la herencia gaitera de Rafael Rincón González como un homenaje a su ya exitosa trayectoria. Algunas de sus piezas: “El Tablazo”, “Tilín, tilín”, “Ziruma”, “A gozar la gaita”, “José el Platanero”, “La Feria”, “Mi gaitón”, “Pascuas maracuchas”, “Las campanitas no sonarán” y “No se, no se”.
Triunfos constantes acompañaban la carrera de “Los Compadres del Éxito”. En 1970 grabaron su quinto disco, dentro del cual figuran las composiciones: “Reclamo”, “Gaitón No. 1”, “Zona petrolera”, “Llegó la feria”, “Pa’ la luna”, “Golpe navideño”, “Suenan las campanas”, “Biafra”, “Por la paz”, “Gaita contradanza”, “Mensaje a Panamá”, “Gaita pa´ Oroño”. Su actividad artística no paraba y el apoyo del público siguió consecutivamente bien entrados los años ochenta. Cuando muere el doctor Guillermo Rincón González el conjunto “Los Compadres del Éxito” sufre una gran pérdida y sus integrantes padecen un desánimo al tiempo que deciden paralizar sus labores en señal de duelo.
No fue sino hasta 1985 cuando reaparecen los “Compadres del Éxito” con un repertorio que había sido creado en los tiempos de ausencia. Regresaron preservando su estilo inicial, muy parecido al del conjunto “Barrio Obrero”. El “cembalet” que anteriormente interpretaba el Doctor Guillermo Rincón González fue asumido por el también vocalista Hendrick Enmanuels, hermano Deyanira. Grabaron los temas: “Viejo Malecón”, “Barrios Gaiteros”, “Fraílda y Sarita”, “Mi gaita zuliana”, “Mis viejas contradanzas”, “Carne…que va”, “El hada”, “El pregón”, “Lía Rosa bienvenida” y “Tradiciones”. Para 1985, sus integrantes eran: Deyanira y Hendrick Enmanuels, Lía Rosa Colina, Irma Arcaya, Adelso Orozco, Jesús Riquezas, Carlos Cordero, Iván Arrieta, Héctor Romero, Douglas Ferrer, Jorge Aparicio, Alberto Felce,Castor Fuentes, Manuel Guerrero, Pedro Guerrero, Pedro y Melvin Sánchez, Alexis Estrada y Edgar Parra. En el año 1986 fueron declarados “Hijos Ilustres de Lagunillas” y Patrimonio Musical del Municipio Valmore Rodríguez.
Hasta el año 1989 discurrieron tranquilamente todas sus temporadas con sus respectivas grabaciones. No obstante, este año William Nava, director del sello disquero W. Records le notificó a “Los Compadres del Éxito” que no iban a grabar con ellos. Esta noticia fue sorpresivamente negativa y tuvieron que ensayar apresuradamente hasta lograr un producto que se percibe claramente que no había madurado. El sonido original del “Cembalet” fue sustituído por un piano eléctrico que fue interpretado por Jesús Bravo González. De esta forma su particular sonido de los años anteriores desaparecía abruptamente junto con su propio estilo. El público casi no podía diferenciarlos de los conjuntos contemporáneos. Lamentablemente las gaitas tenían buenos mensajes y contenido, pero los discos apenas llegaron a finales del mes de noviembre.
Sin embargo, este hecho no mermó sus ganas de seguir haciendo gaitas y consolidarse nuevamente como una referencia obligada para revisar la historia de la gaita zuliana. Sus integrantes han sido y son figuras de renombre y muy apreciados no solo en el Zulia, sino en toda Venezuela. En el año 2001 vuelven a sufrir otra irreparable pérdida. Uno de sus más fervientes integrantes se despedía del mundo terrenal: Jesús Bravo González. Nos dejó su voz, sus canciones y su don de gente. Este hecho sirvió para motivarlos más y dedicarle la producción de ese año a este gran cantante y compositor zuliano. “Los Compadres del Éxito” permanecen sólidos en estos tiempos y no desfallecen en su labor creadora e interpretativa. Amoldándose a las exigencias tecnológicas de la contemporaneidad han sabido mantener el estilo esencial que los dio a conocer.
sábado, 23 de octubre de 2010
HACE 21 AÑOS SE MARCHO BERNARDO BRACHO
Bernardo Bracho nacio el 27 de Julio de 1925 en Punta iguana. Trabajo como obrero de limpieza en la Creole. Se mudo para Cabimas y se caso con Andrea Dawidson. Tuvo ocho hijos, todos musicos. Bernardo Albenis, Elena Ines, Enrrique Benito, Marlon Alan, Sorena, Rubia Margarita, Gustavo Jesus y Cesar Augusto.
Se liga a la gaita cuando conoce a su amigo y posterior compadre, el compositor "Chinco" Rodríguez.
Cuando salia de Creole, se iba con "Chinco" a las enramadas de Punta Icotea, el bar de Ovidio, o algunas casas de Ambrosio, donde se formaban algarabias debido a la improvisación al gaitear, cuando pasaban pañuelos a quien le tocaba liderar el canto.
"Chinco" no sabia leer ni escribir y Bernardo le transcribia sus composiciones, y cuando aprendió
a hacerlo, a Bernardo le quedo el gustico de la composición.
Entre versos y caña, empezo a llegar a deshoras a su casa.
LLegaban abrazados y tocaban la puerta de la casa, y "Chinco" decia:
"Abrí la puerta Andrea,
sin despertar a los muchachos,
que aqui te traje a tu Bracho,
con una solemne pea."
La pasión por cantar lo condujo a renunciar a la industria tras 10 años de labor. Ingresó a las filas de la agrupación que hoy es Patrimonio Folclórico Musical del Zulia y Cultural de Cabimas: Barrio Obrero. Ambos se necesitaban. Ellos impulsarían el grupo con la danza Así es Maracaibo, compuesta por “Chinco” y cantada por Bernardo, entre otras musas, mientras el comenzaría a ganar popularidad.
En su texto Historia de la Gaita, el escritor y compañero de tarima Ramón Herrera, destaca: “Barrio Obrero lo conoció en un concurso de gaitas de Radio Cabimas. Bracho formaba parte del grupo Ambrosio, semilla de lo que hoy se conoce como Gran Coquivacoa, e inmediatamente lo enfiló como charrasquero”. La gaitera Lula Silva tenía 13 años cuando Bernardo llegó al conjunto.
“Impactó por su forma de cantar. Era muy expresivo, casi indomable. Costaba que mantuviera una disciplina. A veces se aparecía con el uniforme que no era y no se cambiaba. Fue un gran integrante que encendía las tarimas”. Muchos fueron los triunfos que cosechó con ellos, a lo largo de 28 años. Pero luego tomó la decisión de irse a otra agrupación, Los Compadres del Éxito, con quienes gaiteó hasta que expiró.
Característico
Sancochero, bebedor, fiel, carismático y con poco fundamento para vivir: así era Bernardo. “Yo reconozco que papá no tuvo fundamento para algunas cosas, pero fue un gran hombre”, resume con melancolía su hijo mayor. Sus allegados lo recuerdan como una persona que no tenía apego por los bienes materiales. “Si ganaba tres lochas, tres lochas gastaba”, dice su comadre Lula.
Cuando hacía un sancocho, lo probaba mucho. Mencionan que una vez, de tanto hacerlo, se le cayó la plancha en la sopa.
De sus anécdotas más jocosas, destaca el día que llegó a cantar en casa de una familia zuliana adinerada. Al ver el techo tan alto exclamó: “¡Oh! Y nos va a caer un tuqueque...”
También sus compañeros gaiteros traen a la memoria cuando llegó a cantar a una fiesta de Lagoven. Sin prestarle atención a las miradas de los altos gerentes, sirvió en su plato tanta comida que después tuvo que dormirse recostando su cabeza en la mesa. Dijo: “La comida es para comer, no de adorno”.
El precio
“Para él la gaita fue su vida, pero para mí, la gaita fue una lidia. No sé si sea fuerte decirlo, pero... a lo mejor una equivocación que tuve que apoyar para hacerlo feliz. A mí no me faltaba nada cuando trabajó en la Creole, pero cuando dejó el trabajo para gaitear, vino una gran escasez. Yo tuve que ponerme a vender comida y a coser. Teníamos ocho muchachos que mantener y eso no daba dinero. Por medio de un doctor hice un curso de laboratorista y de eso vivo hoy, ¡menos mal! No he visto ni un centavo de las regalías por su obra. Solamente Fundagraez me da una ayuda mensual”.
Ser la esposa de uno de los patrimonios culturales de Cabimas no le dejó siquiera una casa propia. “Vivíamos como los bachacos: con los corotos en la cabeza porque siempre estábamos en viviendas de alquiler. Se murió sin tener un techo. En la prensa salió una publicación acerca de que nos regalaron un terreno, pero eso fue mentira”.
Para subsistir, Bernardo tuvo que trabajar como músico en la Casa de la Cultura, después inspector de obras en el Ince, vendió pescado en su vieja camioneta que colocaba en la esquina del estadio Venoil, y hasta vendía algunos discos de gaita para obtener alguna ganancia. De todo un poco para vivir ‘alcanzado’, pero gaiteando.
Despedida
Una aneurisma que comenzó a molestarlo en el 85 fue el aviso de que su existencia se estaba agotando. A sus 64 años —el 21 de octubre de 1989— un infarto no le daría más oportunidad de cantar.
Se encontraba grabando en Radio Libertad una gaita a Luis Hómez. En la consola sólo se escuchó un quejido. El apuro condujo a quienes estaban presentes a llevarlo a una clínica privada cabimense.
Había que depositar 30.000 bolívares, pero no los tenía y no lo atendieron.
Lo llevaron al Hospital Universitario de Maracaibo. Mientras llegaban los médicos que conocían su caso, se fue con Dios.
“Papá murió pelando, pero feliz. Él era un músico y a eso se dedicó”. apunta Bernardito.
Renato Aguirre, presidente de Fundagraez, menciona su aporte valioso: “Fue la columna cultural de Barrio Obrero y de la gaita zuliana”.
La despedida de Bernardo fue multitudinaria. La Casa de la Cultura de Cabimas se quedó pequeña. Ríos de gente lo visitaron.
Vecinos del sector recuerdan que por la cantidad de personas, parecía una fiesta de San Benito.
En su féretro, los gaiteros colocaban sus uniformes. La manera más sublime que encontraron para decirle lo valioso que fue.
Marielys Zambrano Lozada
Tomado de:Cronicas de Cabimas
Se liga a la gaita cuando conoce a su amigo y posterior compadre, el compositor "Chinco" Rodríguez.

Cuando salia de Creole, se iba con "Chinco" a las enramadas de Punta Icotea, el bar de Ovidio, o algunas casas de Ambrosio, donde se formaban algarabias debido a la improvisación al gaitear, cuando pasaban pañuelos a quien le tocaba liderar el canto.
"Chinco" no sabia leer ni escribir y Bernardo le transcribia sus composiciones, y cuando aprendió
a hacerlo, a Bernardo le quedo el gustico de la composición.
Entre versos y caña, empezo a llegar a deshoras a su casa.
LLegaban abrazados y tocaban la puerta de la casa, y "Chinco" decia:
"Abrí la puerta Andrea,
sin despertar a los muchachos,
que aqui te traje a tu Bracho,
con una solemne pea."
La pasión por cantar lo condujo a renunciar a la industria tras 10 años de labor. Ingresó a las filas de la agrupación que hoy es Patrimonio Folclórico Musical del Zulia y Cultural de Cabimas: Barrio Obrero. Ambos se necesitaban. Ellos impulsarían el grupo con la danza Así es Maracaibo, compuesta por “Chinco” y cantada por Bernardo, entre otras musas, mientras el comenzaría a ganar popularidad.
En su texto Historia de la Gaita, el escritor y compañero de tarima Ramón Herrera, destaca: “Barrio Obrero lo conoció en un concurso de gaitas de Radio Cabimas. Bracho formaba parte del grupo Ambrosio, semilla de lo que hoy se conoce como Gran Coquivacoa, e inmediatamente lo enfiló como charrasquero”. La gaitera Lula Silva tenía 13 años cuando Bernardo llegó al conjunto.
“Impactó por su forma de cantar. Era muy expresivo, casi indomable. Costaba que mantuviera una disciplina. A veces se aparecía con el uniforme que no era y no se cambiaba. Fue un gran integrante que encendía las tarimas”. Muchos fueron los triunfos que cosechó con ellos, a lo largo de 28 años. Pero luego tomó la decisión de irse a otra agrupación, Los Compadres del Éxito, con quienes gaiteó hasta que expiró.
Característico
Sancochero, bebedor, fiel, carismático y con poco fundamento para vivir: así era Bernardo. “Yo reconozco que papá no tuvo fundamento para algunas cosas, pero fue un gran hombre”, resume con melancolía su hijo mayor. Sus allegados lo recuerdan como una persona que no tenía apego por los bienes materiales. “Si ganaba tres lochas, tres lochas gastaba”, dice su comadre Lula.
Cuando hacía un sancocho, lo probaba mucho. Mencionan que una vez, de tanto hacerlo, se le cayó la plancha en la sopa.
De sus anécdotas más jocosas, destaca el día que llegó a cantar en casa de una familia zuliana adinerada. Al ver el techo tan alto exclamó: “¡Oh! Y nos va a caer un tuqueque...”
También sus compañeros gaiteros traen a la memoria cuando llegó a cantar a una fiesta de Lagoven. Sin prestarle atención a las miradas de los altos gerentes, sirvió en su plato tanta comida que después tuvo que dormirse recostando su cabeza en la mesa. Dijo: “La comida es para comer, no de adorno”.
El precio
“Para él la gaita fue su vida, pero para mí, la gaita fue una lidia. No sé si sea fuerte decirlo, pero... a lo mejor una equivocación que tuve que apoyar para hacerlo feliz. A mí no me faltaba nada cuando trabajó en la Creole, pero cuando dejó el trabajo para gaitear, vino una gran escasez. Yo tuve que ponerme a vender comida y a coser. Teníamos ocho muchachos que mantener y eso no daba dinero. Por medio de un doctor hice un curso de laboratorista y de eso vivo hoy, ¡menos mal! No he visto ni un centavo de las regalías por su obra. Solamente Fundagraez me da una ayuda mensual”.
Ser la esposa de uno de los patrimonios culturales de Cabimas no le dejó siquiera una casa propia. “Vivíamos como los bachacos: con los corotos en la cabeza porque siempre estábamos en viviendas de alquiler. Se murió sin tener un techo. En la prensa salió una publicación acerca de que nos regalaron un terreno, pero eso fue mentira”.
Para subsistir, Bernardo tuvo que trabajar como músico en la Casa de la Cultura, después inspector de obras en el Ince, vendió pescado en su vieja camioneta que colocaba en la esquina del estadio Venoil, y hasta vendía algunos discos de gaita para obtener alguna ganancia. De todo un poco para vivir ‘alcanzado’, pero gaiteando.
Despedida
Una aneurisma que comenzó a molestarlo en el 85 fue el aviso de que su existencia se estaba agotando. A sus 64 años —el 21 de octubre de 1989— un infarto no le daría más oportunidad de cantar.
Se encontraba grabando en Radio Libertad una gaita a Luis Hómez. En la consola sólo se escuchó un quejido. El apuro condujo a quienes estaban presentes a llevarlo a una clínica privada cabimense.
Había que depositar 30.000 bolívares, pero no los tenía y no lo atendieron.
Lo llevaron al Hospital Universitario de Maracaibo. Mientras llegaban los médicos que conocían su caso, se fue con Dios.
“Papá murió pelando, pero feliz. Él era un músico y a eso se dedicó”. apunta Bernardito.
Renato Aguirre, presidente de Fundagraez, menciona su aporte valioso: “Fue la columna cultural de Barrio Obrero y de la gaita zuliana”.
La despedida de Bernardo fue multitudinaria. La Casa de la Cultura de Cabimas se quedó pequeña. Ríos de gente lo visitaron.
Vecinos del sector recuerdan que por la cantidad de personas, parecía una fiesta de San Benito.
En su féretro, los gaiteros colocaban sus uniformes. La manera más sublime que encontraron para decirle lo valioso que fue.
Marielys Zambrano Lozada
Tomado de:Cronicas de Cabimas
martes, 28 de septiembre de 2010
DON PEDRO COLINA
Hijo de Rosalía Polanco y José Maria Colina de origen Falconiano, quienes un día llegaron a territorio Zuliano llenos de sueños y esperanzas para mejorar el porvenir de los hijos que nacerían en la calida y pintoresca ciudad de Maracaibo. Pedro Celestino Colina Polanco fue el tercer hijo de cinco hermanos naciendo el 19 de Mayo de 1937.
El Sector Valle Frío de la Parroquia Santa Lucia fue testigo de la evolución de este niño fabricante de sueños en los callejones, transformando una sencilla cajita de fósforos en un imponente micrófono de cartón para narrar la cotidianidad de sus travesuras infantiles.
En su juventud decide ingresar a la facultad de Ingeniería de la Universidad del Zulia para estudiar Agronomía, abandonando dichos estudios para dedicarse a la profesión que realmente amaba “La Radio”, la Fonoplatea de los éxitos de Radio Popular en la década del 60 y su espectáculo radial testificaron este inicio.
A partir de ese Momento la creatividad se puso de manifiesto aflorando proyectos interactivos para una radio que en ese momento mantenía un contacto muy limitado con el pueblo.
Los concursos de conjuntos gaiteros en la radio Marabina comenzaron para darle participación a los oyentes , motivando a los amantes de la gaita de furro y sus creadores populares a manifestar su creaciones, enriqueciendo a este genero de la música Zuliana, nadie se imagino la importancia de la gaita en ese momento pues hoy es la Reina del Folklore Venezolano.
La Gaita da inicio a la radio interactiva en el Estado Zulia a partir de esta importante e inolvidable vivencia, comienzan los dueños de emisoras a creer en las locuras de Pedro Colina, aprobando la producción y emisión de programas matutinos de denuncias, hechas por quienes padecían el olvido de los gobernantes de turno, solo la voz del pueblo en la radio y los comentarios a favor de la comunidad, apoyadas frases celebres y populares como:“Hay cosas que por sabidas se callan y por calladas se olvidan”,lograron identificarlo como “El Comentarista del Pueblo”.
El amor por su pueblo y su gente dan paso a otros proyectos de interacción constructiva con la comunidad, estos fueron la creación de “La Brigada de Colaboración Civil”, El Grupo Cien”, ”Ciudad Patín”,”Turismo Escolar” , sus característicos programas radiales “Buenos Días Señor Gobernador” y en temporadas gaiteras “El Gaiterazo”,sin olvidar las celebres animaciones feriales en la Tarima de Don Pedro, donde el reloj nunca tenia una hora real, la noche era siempre joven, no envejecía mientras el parrandón duraba y el hechizo terminaba llegando siempre tarde a casa.
Sus gaitas mantienen su sonoridad y pasión interpretativa en la garganta del gaitero que canta con el corazón, donde “El Regionalista” siempre tendrá inflado el pecho de orgullo al saberse Maracucho.
El Sector Valle Frío de la Parroquia Santa Lucia fue testigo de la evolución de este niño fabricante de sueños en los callejones, transformando una sencilla cajita de fósforos en un imponente micrófono de cartón para narrar la cotidianidad de sus travesuras infantiles.
En su juventud decide ingresar a la facultad de Ingeniería de la Universidad del Zulia para estudiar Agronomía, abandonando dichos estudios para dedicarse a la profesión que realmente amaba “La Radio”, la Fonoplatea de los éxitos de Radio Popular en la década del 60 y su espectáculo radial testificaron este inicio.
A partir de ese Momento la creatividad se puso de manifiesto aflorando proyectos interactivos para una radio que en ese momento mantenía un contacto muy limitado con el pueblo.
Los concursos de conjuntos gaiteros en la radio Marabina comenzaron para darle participación a los oyentes , motivando a los amantes de la gaita de furro y sus creadores populares a manifestar su creaciones, enriqueciendo a este genero de la música Zuliana, nadie se imagino la importancia de la gaita en ese momento pues hoy es la Reina del Folklore Venezolano.
La Gaita da inicio a la radio interactiva en el Estado Zulia a partir de esta importante e inolvidable vivencia, comienzan los dueños de emisoras a creer en las locuras de Pedro Colina, aprobando la producción y emisión de programas matutinos de denuncias, hechas por quienes padecían el olvido de los gobernantes de turno, solo la voz del pueblo en la radio y los comentarios a favor de la comunidad, apoyadas frases celebres y populares como:“Hay cosas que por sabidas se callan y por calladas se olvidan”,lograron identificarlo como “El Comentarista del Pueblo”.
El amor por su pueblo y su gente dan paso a otros proyectos de interacción constructiva con la comunidad, estos fueron la creación de “La Brigada de Colaboración Civil”, El Grupo Cien”, ”Ciudad Patín”,”Turismo Escolar” , sus característicos programas radiales “Buenos Días Señor Gobernador” y en temporadas gaiteras “El Gaiterazo”,sin olvidar las celebres animaciones feriales en la Tarima de Don Pedro, donde el reloj nunca tenia una hora real, la noche era siempre joven, no envejecía mientras el parrandón duraba y el hechizo terminaba llegando siempre tarde a casa.
Sus gaitas mantienen su sonoridad y pasión interpretativa en la garganta del gaitero que canta con el corazón, donde “El Regionalista” siempre tendrá inflado el pecho de orgullo al saberse Maracucho.
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